¡Con las alas mojadas!

Este fin de semana, entre la lluvia y el sol, he podido comenzar a disfrutar de la playa y es que las temperaturas ya lo van pidiendo. Durante uno de mis paseos y mientras chapoteaba en la orilla con mi peque, es cuando me ha surgido la curiosidad de la semana, es decir, algo más que poder explicarle a mi hijo entre juego y juego. ¿Por qué unas aves presentan serias dificultades para volar una vez se han mojado su plumaje y otras, en cambio, no?.

Fotografía de ramicm

La naturaleza es sabia e intenta adaptar a cada especie al medio en el que vive (a muy pesar de que los seres humanos queramos adaptar el medio a nuestro antojo) y es aquí donde se encuentra la diferencia entre las distintas aves.

En más de una ocasión, seguro que has podido ver a una gaviota hurgándose bajo las alas con su pico repetidamente y es ahí donde se encuentra el secreto para poder volar con su plumaje mojado. Cerca de la base de la cola (zona de la rabanilla) posee una glándula llamada uropigial (o también llamada, uropígea) que segrega una sustancia muy parecida a la cera y la cual, ayudándose con su pico, utiliza para impermeabilizar sus alas.

Pero, ¿qué segrega concretamente dicha glándula?. Segrega ceras de diester (llamadas uropigioles), sustancia orgánica hidrofóbica (del griego hydor + phobeo, es decir, agua + temor) la cual permite el aislamiento acuático y, además, precursores de vitamina D (este precursor pasa a ser vitamina D al entrar en contacto con la luz solar y además, es ingerido por el ave cada vez que impermeabiliza su plumaje). Por cierto, la sustancia que muy presumida el ave reparte por todo su plumaje, además de impermeabilizar las plumas y proporcionarle brillo, también ayuda a protegerlas frente a bacterias y otras agresiones externas.

Todas las aves tienen esta glándula, pero en las acuáticas esta se encuentra más desarrollada y por ello, pueden repeler con éxito el agua; mientras que en el resto de aves, la poca producción de esta, presentan una dificultada añadida al volar con el plumaje mojado.

Por cierto, como curiosidad, decir que existe un ave que no posee esta glándula uropígea (o también llamada, glándula del acicalamiento) y me estoy refiriendo al avestruzSeguro que por eso no tiene un plumaje tan brillante ni es tan presumida como las demás aves. ¿Qué opinas?.

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2 pensamientos en “¡Con las alas mojadas!

    • Hola, de nuevo, Kris.
      En el caso de los pavos reales, como en el resto de aves, poseen dicha glándula y aunque no la tengan tan desarrollada como las aves acuáticas, su función es más para acicalarse, es decir, para hacer más vistoso su plumaje y poder ser más atractivas durante su apareamiento, además de serlo también a la hora de defender su territorio.
      Estas aves, en antaño, fueron muy importantes en los palacios franceses y es que debido a su fuerte carácter territorial, eran muy utilizadas como guardianes.
      Un saludo.

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