Tras el aroma de frutas y verduras.

El paso del tiempo, nos hace madurar y, en ocasiones, cambiamos, no sólo de aspecto sino que también en el cómo nos tomamos ciertas situaciones de nuestra vida. No obstante, en la naturaleza, lo de madurar no lo lleva tan bien y es que cuando las frutas maduran, no tan sólo cambian su sabor sino que también su aspecto, el cual llega a ser no tan apetecible, e incluso, su olor puede llegar a ser insoportable¿a qué es debido ese olor tan característico a fruta madura?¿por qué al madurar una parece como si se contagiasen las demás?

Galería de pixabay.com

Cuando entramos en una frutería y nos llega el agradable aroma de frutas y verduras, la realidad es bien distinta y es que la culpa la tiene el etileno (eteno). El etileno es el responsable del proceso de crecimiento, maduración y envejecimiento, motivo por el cual también se le denomina la “hormona del envejecimiento”. Lo curioso de dicho gas es que sus efectos fisiológicos positivos tales como: proporcionar sabor, el cambio de color, una textura más blanda, mejorar el aroma y hacer comestible el fruto (debido a la eliminación de compuestos tóxicos), también es el responsable del proceso de envejecimiento y putrefacción.

Y….¿cuánto de razón tiene el dicho de “una manzana podrida echa a perder la cesta”? Para ello tendríamos que distinguir entre frutas y verduras productoras de gas etileno (manzana, mango, melón, plátano, aguacate, tomates, cebollas,…, por ejemplo) y las que son sensibles a el (lechuga, espárragos, patatas, zanahorias,..), ya que al madurar estas e ir desprendiendo el etileno acelera la maduración del resto y sobre todo, de aquellas que son  más sensibles a el.

Pero….¿de dónde viene el eteno? La biosíntesis de “la hormona del envejecimiento”, es decir, del eteno, comienza con el paso del aminoácido metionina a S-adenosil-L-metionina (el llamado SAM) por la enzima S-adenosil-L-metionina sintetasa (la llamada SAM sintetasa). La S-adenosil-L-metionina se convierte en ácido 1-aminociclopropano-1-carboxílico (ACC) y en 5’-metiltioadenosina por el ácido 1-aminociclopropano-1-carboxílico sintetasa (ACC sintetasa). Y lo curioso es que la actividad de la ACC sintetasa es quien regula la producción del etileno, la 5’-metiladenosina será quien a través de una serie de reacciones generará la metionina inicial y el ácido 1-aminociclopropano-1-carboxílico. Y el gran paso, el paso final, algo tan simple como el oxígeno y la acción del ácido 1-aminociclopropano-1-carboxílico oxidasa para culminar con la formación del etileno.

Galería de “Plant and Soil ScienceseLibrary”

Una vez más queda demostrado que la química no sólo la podemos encontrar tras la puerta de un laboratorio o en la clase, también está muy presente en la naturaleza y su porqué es la que la hace un mundo digno de admiración. Hoy la hemos conocido tras el aroma de frutas y verduras, donde tras el enigma de su envejecimiento hemos podido ver el cómo una simple reacción es capaz de proporcionale tanto los efectos fisiológicos positivos que la hacen apetecible como su putrefacción. ¿Serás capaz, a partir de ahora, de sentir lo mismo cuando te llegue el agradable aroma a frutas y verduras?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s