Espera, “consúltalo con la almohada”.

Ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada en el blog y aún así, el tiempo ha pasado volando, no me he dado cuenta de que las manecillas del reloj iban a toda prisa. Me encontraba muy atareado, demasiados proyectos, cambios que llevar a cabo, algún que otro acontecimiento de gran importancia y sobre todo, muchas decisiones importantes que tomar. Y estas últimas, es decir, las decisiones a tomar, han sido quienes me han inspirado en esta ocasión, pues recuerdo a mi abuela decir eso de – si tienes que tomar alguna decisión importante, no olvides “consultarlo con la almohada”-. ¿Por qué es importante “consultarlo con la almohada”?.

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¿Por qué nos frotamos los ojos?

Llega la noche, uno de los tantos momentos mágicos del día, abrazo al peque de la casa y sus tiernos ojos muestran el cansancio acumulado, han sido muchas travesuras las que ha llevado a cabo y otras tantas las que ha planeado. No obstante, sus pequeños ojos no aguantan y tras frotárselos en varias ocasiones, cae dormido. Pero, ¿por qué cuando estamos cansados, o tras un largo tiempo ante la pantalla, nos frotamos los ojos? ¿por qué antes de dormir?ojos Sigue leyendo

Sólo cinco minutos más.

Cuando suena el despertador, momento en el que comienza nuestro ajetreado día y las sorpresas que este nos tiene preparadas, notamos como se apodera de nosotros el cansancio y más si es el lunes. Acto seguido, nos viene a la cabeza eso de aprovechar un rato más la cama…..- ”sólo cinco minutos más”- es lo que solemos decir. No obstante, esos cinco minutos se alargan tanto que incluso pueden llegar a la hora y luego llegan las prisas. ¿Realmente podemos recuperar las horas de sueño perdidas?.

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10 puntos para un 10.

Con los exámenes finales ya casi encima y la recta final del curso a la vuelta de la esquina, se hace muy necesario reflexionar sobre qué, cuáles y cómo llevar a cabo unos buenos hábitos para alejar los nervios que llegamos a tener ante la proximidad de dichos exámenes. Y es que existen prácticas que aún siendo muy comunes, no son del todo ni acertadas ni productivas. Veamos diez aspectos a considerar:

  1. Programación neurolingüística. De todos es sabido que ir pensando en positivo siempre es lo más adecuado y, a pesar de ello, hacemos lo contrario. ¿Hemos ido al examen pensando en “si puedo”, ” si lo voy a conseguir”, “si voy a pasar de curso”, “si,….”?. Al ser positivos obtendremos todo lo que nos propongamos, pero con la duda o la negación por delante, no alcanzaremos nuestro objetivo.
  2. Organizar y planificar. Dos puntos claves a la hora de estudiar son: la organización y la planificación. Es decir, saber qué exámenes tenemos, las fechas y las horas. Lo más adecuado es organizar nuestro horario de estudio en función de los aspectos antes indicados, además de tener muy en cuenta las materias que ya hemos estado preparando durante todo el curso y qué apuntes disponemos de las mismas.
  3. Un lugar para estudiar. Estudiar es un ejercicio mental y, por ello, necesitamos un lugar adecuado donde poder realizar el mismo. Debemos estudiar siempre en el mismo sitio, pues  en este tendremos todo el material necesario para dicha actividad y, que disponga de una adecuada ventilación e iluminación (además de la correspondiente mesa y silla, destinadas al estudio).
  4. Intermedios en las horas de estudio. Tan importante es estudiar como tomarnos algún que otro descanso entre estudio y estudio, lo único que tenemos que hacer es tomar un respiro de 5 a 10 minutos cada dos o tres horas. Este tiempo de descanso es suficiente para que todo aquello que hemos estado trabajando se quede bien afianzado en nuestra mente.
  5. Hidratarnos. El ser humano está compuesto en su mayor parte por agua, entre 58% al 78%, dependiendo de sus medidas y complexión. Para evitar desórdenes, necesitamos ingerir entre 6-7 vasos de agua diarios. Estudiar es un ejercicio mental, pero ejercicio, y por ello es necesario una buena hidratación.
  6. Alimentarnos de manera sana. Necesitamos incluir en nuestra dieta frutas y verduras, además de la carne, debido a las sales minerales y vitaminas que nos aportan, las cuales son necesarias para reducir tanto la ansiedad como el nerviosismo que nos invaden durante el periodo de los exámenes.
  7. Descansar. Tenemos que descansar 8 horas y es que dormir nos asegura que los contenidos, trabajados durante el día, se fijen en el cerebro y, al mismo tiempo, se ordenen.
  8. “Mens sana in corpore sano”. El ejercicio diario mejora el estado de salud, en general, pero también nos libera del estrés de estas fechas. Con media hora diaria es suficiente y obtendremos muy buenos resultados.
  9. La noche antes del examen. Todos nos hemos quedado la noche anterior al examen repasando y luego, al día siguiente los nervios se apoderaban de uno, además del cansancio. Esto es contraproducente, lo más importante en este momento es descansar, necesitamos fijar todos los contenidos trabajados.
  10. Vida social. Estudiar supone un gran esfuerzo físico y mental, pero no es necesario centrarnos las 24 horas del día en ellos pues para conseguir buenos resultados en los mismos necesitamos cambiar de actividad. De lo que se trata es de quedar con los amigos y de esta manera poder hablar de otros temas, aliviar el estrés y ansiedad que poco a poco se va apoderando de nosotros por la proximidad del examen. La clave está en organizar de manera adecuada el tiempo de estudio, relajarnos y dejar que nuestro cerebro haga su parte del trabajo.

Una vez reflexionado sobre estos 10 puntos, pongámonos manos a la obra y,…, a por el libro de texto. ¡Ánimo!.