Algo tan simple como una servilleta.

Siempre en la mesa está presente y es la única capaz de silenciar a los comensales. Hablo de la servilleta, un invento que parece haber existido siempre y que tan sólo echamos en falta, cuando nuestra madre nos da una “colleja” al utilizar ya sea la manga de la camisa, el mantel, la mano,…

Fotografía de Marcelreimer

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¡El valor de la sal!

Hoy, mientras observaba una de las obras maestras de Leonardo da Vinci, la Última Cena, y pese a los múltiples cambios de su composición, Judas sostiene en su mano una bolsa y no un cuchillo y lo que derrama con el brazo no es un vaso sino un salero. Era inevitable preguntármelo, ¿puede ser este el origen de la superstición cuando, por un casual, derramamos la sal?.

Copia de Giacomo Raffaelli del mosaico de "La Última Cena" de Leonardo Da Vinci.

Copia de Giacomo Raffaelli del mosaico de “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci.

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Simplemente despertar.

Todas las mañanas nos levantamos gracias a el, es tan odiado como querido y es que marca tanto el tiempo del dolor como el de la espera. Me estoy refiriendo al despertador y aunque, en la actualidad, su uso está casi desapareciendo, su sonido aún nos sigue despertando y su tiempo, nos perdona el olvido. ¿Quién fue el inventor del despertador?¿por qué?.

Es duro y a la vez maravilloso el tan sólo hecho de ver como pasa el tiempo.

Es duro y a la vez maravilloso el tan sólo hecho de ver como pasa el tiempo.

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